En un inusual discurso a la nación, el primer ministro Anthony Albanese ha aconsejado a los australianos sobre cómo pueden ayudar a paliar la escasez de combustible.
La medida de un costo de $2.550 millones de dólares estará vigente durante tres meses, ya que el gobierno busca aliviar la carga económica de los australianos.